Mi dueño ha renunciado a la tele. La tiene en un armario, como castigada (ya ves, a un televisor, qué tontería), porque funciona, y el TDT que le regalaron también funciona, pero también está castigado en el mismo armario, justo encima de la tele, sosteniendo los mandos, cables y euroconectores. Es extraño. Quiero decir, se hace raro vivir sin ese ruido de fondo tan accesible, sin determinadas series que seguía porque las seguía mi dueño y me acabaron gustando, pero estoy convencido de que es un gran paso para el crecimiento personal de perro y hombre. La televisión es pobre, no propone vida más allá de lo inmediato, y es de esto de lo que estamos huyendo. Nos hemos conectado a un tipo de programación diferente: el silencio. Y la música como alternativa. Y ya está.
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Música añadida: Queen, claro. Sólo me plantea dudas 'You're my best friend', pero el nivel de los otros tres temas es tan alto que qué más da: 'The march of the dark queen'; 'You're my best friend'; 'Bohemian Rhapsody'; 'Under pressure', con David Bowie.
2 comentarios:
Bueno, no te preocupes Orfeo...en tu antigua casa sigue sonando ese run,run de vez en cuando (aunque, muchísimo menos) pero sigue...
Si un día te agobias, te vienes aquí a ver la tele, desde tu puff, a mis pies...FELIZ CRECIMIENTO A LOS DOS!!!!
Buf! Sin TDT lo entiendo, pero yo sin mi tele muy bien conectada a mi DVD, no sé si lo llevaría bien!!
Besitos!
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