viernes, 13 de marzo de 2009

Pelea de barrio

(La imagen de la derecha es de propina, porque sí)

Esta tarde me he peleado. En realidad me he defendido, no me quedó otra. Yo iba lanzado hacia el solar éste de al lado de casa, tan contento, a ver qué olía por ahí, y aparece el puto bóxer asesino con el que ya me vi las caras hace no mucho. Se me ha lanzado al cuello. Me he tumbado de espaldas para protegerme con las patas y los dientes, pero me he acojonado, porque me tenía atrapado. Veía cómo mi dueño le pegaba patadas y luego intentaba echar mano de la correa del bóxer, pero se revolvía, y era grande y no te digo peligroso. En fin, una escaramuza más. Pasa, de vez en cuando. La verdad es que mi dueño está más atento que yo a los perros que vienen, pero no siempre tiene el control. Mi dueña me lleva siempre con la correa, no se fía desde lo que me pasó en Salamanca, que, bueno, ya está, ya pasó, y la culpa fue del dueño del otro perro, además. Y estas cosas seguirán pasando.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Un mes de ausencia y vuelves con esta novedad. Espero que ya estés recuperado.

Mimos de gato,
Kika

anatemaos dijo...

La verdad es que sí, estoy recuperado y contento, ahora que compruebo que gatos leen palabras de humanos escritas por perros.