'Abajo el Alzheimer' es la canción que suena ahora la primera de esta lista que he puesto aquí a la derecha. Es una monumental canción de Javier Krahe, resumiendo gloriosamente sus cien amores, que eligió Enrique Morente para el audio-homenaje que se hizo a Krahe en 2004, titulado '... y todo es vanidad'. La letra, sin desperdicio, se suma a continuación:
Sí que los recuerdo, fueron los mejores,
con muchos detalles y vivos colores.
Aquí van las cuentas de mis cien amores.
Veamos si tengo o no memoria.
Un amor eterno, otros casi tanto.
De siempre me prenden las cinco en su encanto,
tan sólo por ellas he vertido el llanto.
Peaje de amor, cantidad irrisoria.
Amores de suerte, amores de paso,
amores refugio, amores al raso,
parques del Retiro, museos Picasso,
incluso una suite en el Waldorf Astoria.
Amores insólitos por lo singulares,
hay reinas del mar por los siete mares.
De amores sin par, unos quince pares.
Y todas tangibles, ninguna ilusoria.
Descuéntame uno y van treinta y cuatro,
el uno que tacho fue puro teatro,
una tontería y no lo idolatro,
ocurre que es que no tuve escapatoria.
De cinco minutos, de media mañana,
de fin de mi vida, de fin de semana,
por el via amoris de mi real gana.
Cada uno su cruz y hoy la mía es de gloria.
Amores de ida, amores de vuelta,
amores debidos al Ebro y al Delta,
y al imperio ruso y al folclore celta.
También llevo bien geografía e historia.
Y van ochenta y casi me olvido la lluvia
mojando los rizos de mi única rubia.
Y a mi diosa blanca, y a mi esclava nubia.
Y a mis tres Marías, Marías Victoria.
Y a las seis menores, aunque muy crecidas.
Sus seis casi estrenos me dieron seis vidas.
Me obligó el espejo a seis despedidas
de seis aplicadas en arte amatoria.
Las ocho que faltan las guardo en secreto,
que yo fui Montesco y ellas Capuleto
y me comprometen o las comprometo.
Mi alegre canción iba a ser mortuoria.
Y ya están las cuentas de mis cien amores,
que claro que sí, fueron los mejores.
Y, si queréis más, yo, de mil amores.
Y ruede la rueda y gire la noria...
3 comentarios:
Muchas gracias por la dedicatoria. La canción es divertida, como otras de Krahe; sin embargo, porqué me la dedicas. ¿Tratas de decirme que recuerdas todos tus amores, con muchos detalles y vivos colores? ¿Que fueron muchos? ¿Quieres fardar? Nunca me detuve a pensar en los amores de los perros, en si son muchos o pocos; en el caso de las perras es distinto... es un asunto conocido.
Como sea, la dedicatoria me ha parecido un bonito detalle.
Te correspondo con otra dedicatoria, del mismo Krahe, y con la misma motivación tuya. En este caso yo sí me siento identificada con la mujer más guapa del mundo, es decir la gata más guapa del mundo:
La mujer más guapa del mundo,
la que me pilla por sorpresa,
dijo no y fue un no rotundo,
y desde entonces no me besa.
Y yo que con sus besos lo pasaba genial
desde entonces la rondo fantasmal,
pero la rondo
porque en el fondo
su amor no tiene igual
aun sin ser corporal.
La mujer más guapa del mundo,
la que me deja a la intemperie,
dice que soy tonto profundo,
que soy un vil amante en serie.
Y yo que soy consciente de mi frivolidad
aquí estoy tiritando en soledad,
pero la rondo
porque en el fondo
su nueva castidad
me pone cantidad.
Quizá algún día
su terca cerrazón se ablandará,
quizá un buen día
mi golfo corazón exclamará
¡ésta es la mía!
y será mi noche de ronda
noche redonda.
La mujer más guapa del mundo,
la que se me ha vuelto intangible,
sabe que mi amor fue fecundo
pero lo da por imposible.
Y yo que le concedo gran parte de razón
he acatado su justa decisión,
pero la rondo
porque en el fondo
quiere oír mi canción,
asomarse al balcón.
La mujer más guapa del mundo,
la que sus labios me rehúsa,
bajará la guardia un segundo
si mi guitarra la engatusa.
Y yo que veo lógico su ¡nunca jamás!
debería dejar todo eso atrás,
pero la rondo
porque en el fondo
dijo ¡nunca quizás!
y porque es que es la más.
Quizá un buen día
su terca cerrazón se ablandará,
quizá un buen día
mi golfo corazón exclamará
¡ésta es la mía!
y será mi noche de ronda
noche redonda.
(Javier Krahe)
Espero que mantengas tu decisión de reanudar tus incursiones en el teclado. Estaré atenta.
¡Que tengas un buen año!
Kika
Que tengas buen año tú también. ¿Te puedes creer que mis dueños me dejaron en casa en Nochevieja mientras ellos se iban a casa de unos amigos, a darle al cava? En fin.
A mí también me dejaron, me pusieron un poco de comida, leche y cerraron la puerta. Ya estoy acostumbrada.
Yo antes tenía una persona, un hombre, también me dejó, pero de una forma más prolongada, aun lo espero. Para que me entiendas: tú dices que tienes dueños, entonces seguramente tus dueños dirán que tienen un perro. Yo digo que tengo un hombre. Esa es la diferencia entre los gatos y los perros. Nosotros tenemos y los a los perros los tienen. Somos más independientes, pero también tenemos nuestro corazoncito, a mí me lo rompieron. Él se fue con una, una mujer, mis mimos, mis sobadas de mi costado derecho contra sus tobillos y luego mi costado izquiero, no fueron suficientes. Tampoco lo sería su pulgar. Ahora vivo con una pareja, me tratan bien, pero no es lo mismo.
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