En aquella ciudad de interior de la que hablé antes tenía un hogar, un bar llamado Birdland. Había otros hogares, eventuales unos, otros permanentes pero poco visitados... Hogares de estos últimos he vivido hasta una docena en mis más de siete años humanos de vida. Una docena de cambios de casa.
Lo bueno de no tener pulgar es que si uno quiere ayudar con las mudanzas, al final sólo entorpece. Es divertido ver cómo unos capullos cambian cajas de sitio; ahora está la casa llena, ahora vacía...
Casi cada seis meses de mi vida, por extraer una media, hop, para otro lado. Y el pringao éste que me dice lo del pulgar, el calvo cabrón de mi dueño, cajas arriba, cajas abajo, sudando como un desgraciado...
Espero que perdonen mi lenguaje, yo hablo lo que he aprendido.
Mañana: Ventajas e incovenientes de ser un perro.
Lo bueno de no tener pulgar es que si uno quiere ayudar con las mudanzas, al final sólo entorpece. Es divertido ver cómo unos capullos cambian cajas de sitio; ahora está la casa llena, ahora vacía...
Casi cada seis meses de mi vida, por extraer una media, hop, para otro lado. Y el pringao éste que me dice lo del pulgar, el calvo cabrón de mi dueño, cajas arriba, cajas abajo, sudando como un desgraciado...
Espero que perdonen mi lenguaje, yo hablo lo que he aprendido.
Mañana: Ventajas e incovenientes de ser un perro.
6 comentarios:
Buaaaaaaaa...se te echa de menos ,perrito,y a tus tronchos también!!!
Dime cómo has escrito tu Blog con las patitas?:-)
Mmmmmmmmmmmuaaaaaak
Hola, tita. He de reconocer que la ausencia de pulgar es fundamental a la hora de escribir en un teclado, ya que ralentiza mucho no poder dar a la tecla espaciadora con la fluidez de una mano con ese quinto dedo opuesto a los otros cuatro y con capacidad prensil. Sin embargo, he desarrollado un buen sistema (al menos suficientemente útil) que me permite escribir todas las palabras seguidas y, después, cuando corrijo el texto, añado los espacios. Las uñas de mis patas son suficientemente largas y precisas como para permitirme acertar con las teclas. Por si acaso, me he hecho con un buen corrector de texto.
Una lamida para ti.
Eyyyy
ese era el bar al que me refería Or'!!! el Birdland.
Mudanzas... qué horror, estoy a punto de llevar a cabo mi... déjame contarlas, mi séptima mudanza desde que llegue a Madrid hace 4 años...
En fin.
Ya te contaré cómo ha ido. Voy a seguir viviendo en una zona muy bonita, cerca del centro y ¡¡¡¡con calefacción en la casa!!!!que como yo no tengo tanto pelo que le abrigue lo que he pasado bastante mal este invierno...
Un besote
Me encantaría poder echarte una mano con esa mudanza, shay, pero dadas las circunstancias (estar en otra ciudad) y el hecho recurrente del pulgar, allá te las apañes... Daré cuenta a mi dueño de tu nueva situación. Supongo que te envía un beso.
Yo un lametón.
querido Orfeo,
no te quejes demasiado, que creo que, más que vida de perro, llevas vida de cardenal viejo...
Cuida al cabrón de tu dueño, que ese si que necesita atenciones...
Desde Holanda, un besito muy mojado
Querido Jzuz. Lamento haber dado la impresión de queja. Jamás diría que mi vida perruna ha sido desdichada, muy al contrario, mi dueño, atendiendo a mis necesidades básicas, ha promovido que yo pueda dedicar mis ratos muertos, que son bastantes, a cultivar mi intelecto a través del apasionado encuentro con los cientos de volúmenes que posee mi dueño y que yo sí he leído.
Y no me hables de besitos mojados que a mí el agua me da repelús.
Lametón por cuatro.
Publicar un comentario