Lo que muestro aquí a la izquierda es una parte del centro de Barcelona. A la izquierda se puede ver la Rambla y a la derecha Vía Laietana, por lo que nuestra vista sobrevuela la zona del barrio Gótico, junto a la catedral, que se encuentra en la avenida a la que da nombre. Para llegar a ésta, desde plaza Catalunya, se va bien por Portal del Àngel; pero si una vez en esta calle no queremos ir hacia la catedral, podemos encaminarnos hacia la plaza del Pi, por ejemplo, pasando por la calle Cucurulla, que me he permitido señalar con una flecha negra y un fondo verdoso. La calle Cucurulla tiene una densidad media de 52 chicles por metro cuadrado, según la empresa Gumbusters, que se dedica a limpiar de chicles las calles. Frente a una tienda de llaminadures (golosinas, en catalán) sita en esa calle, la densidad aumenta hasta 114.La curiosa información me permite dirigir la atención a una de las zonas fundamentales de esta ciudad. Esto era todo. También me acordé del amigo homónimo de mi dueño que le tiene una tirria enorme a la gente cuando come chicle.
Frase del día: "Un caballero es alguien que nunca ha oído contar antes ninguna historia", de... alguien.
2 comentarios:
Vaya! será una calle difícil para ti, si pisas una media de 5 chicles a cada paso! Normal que seas tu el que repares en este tipo de datos, a veces tan banales como curiosos.
Es, ciertamente, una calle difícil para mí, sobre todo si pensamos (y no es por presumir) que podríamos decir que casi camino con cinco patas.
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