
Fotografía: Clases de caza. Tres momentos. 1 de 3. Captura y muerte.
Desde que estoy en esta ciudad costera he hecho un poco de todo. De todo a lo que puede acceder un perro en una sociedad humana. Que no es mucho... He tenido tiempo libre, la verdad. He podido leer un buen número de libros y navegar por Internet, donde me defiendo mejor, antes que con el ratón convencional, con esa superficie rectangular añadida al teclado, sensible al tacto, que en inglés se denomina Touch Pad y que en castellano posiblemente tenga un nombre, que desconozco, aunque no me extrañaría saber que se llama o acabará llamándose tachpad.
Para romper con esta trayectoria que para unos es la de un vago y para otros motivo de envidia, decidí dirigir mi energía, acumulada durante meses y meses de actividad entre leve y moderada, a un fin social: la formación de individuos desfavorecidos, a fin de entregarles las herramientas que les permitan desarrollarse en un entorno duro y competitivo. Encontré en la Sociedad Protectora de Animales de Barcelona el espacio que buscaba. Así, todos los lunes, miércoles y jueves me desplazo hasta este centro de acogida de animales y, de 18.00 a 21.00 horas, entrego a no más de una docena de escuálidos y desdentados mis conocimientos más útiles. Mi primera lección, la que considero es la base para su supervivencia en un entorno hostil, fue una clase práctica sobre "La especie canina y la defensa de sus derechos: sociedad e incisivos" (las notas básicas de esta materia se encuentran en apuntes.rincondelvago.com/apuntes_fp/educacion_infantil/animacion_dinamica_grupos, y la verdad, no sé por qué).

Fotografía: Clases de caza. Tres momentos. 2 de 3. Para la foto; cazador y trofeo.
Como eje central de mis ponencias sobre agresión y muerte en este centro barcelonés he tomado como ejemplo a un individuo de raza humana, cuyo comportamiento en muchos casos está más cercano al reino animal y, desde mi perspectiva, muy por debajo de mi nivel de raza canina según los parámetros humanos, llamado Antonio. Este ser, de reciente aniversario (felicidades, me dicen que le diga), ha protagonizado, por lo que he podido primero conocer y luego contrastar, una media docena de las más impecables secuencias de acecho, acoso, ataque y derribo de, en realidad, casi siempre la misma víctima (despistada, con cara de gacela Thompson), vistas por el ser humano. De National Geographic.

Fotografía: Clases de caza. Tres momentos. 3 de 3. Despiece.
Frase del día (es inevitable, lo siento): Cuanto más se aprende a conocer al hombre, más se aprende a estimar al perro.